Todavía lo tengo bien grabado en la mente, entré a trabajar a Foote, Cone & Belding, hoy Draft FCB, un 11 de julio de 1993, ese día era el cumpleaños de mi hermano Benja.
Ese día por la mañana, parado frente a mi closet me alistaba a vestirme, pero de pronto me vino una pequeña duda: ¿Qué me pongo para ir a trabajar al Departamento Creativo de una agencia de publicidad? supongo que tengo que lucir tan creativo como lucía Pepe Beker, que era el padrino que me daba la oportunidad de iniciarme en este oficio de las ideas. Lo habré pensado apenas un minuto y con más o menos algo de seguridad tomé mis desgastados jeans favoritos, unos Levi´s Botton Fly 501, una t-shirt con las 4 caras de los integrantes de Kiss y mis tenis más consentidos, unos Nike Cortez de nylon azul y el swoosh, que es la palomita, en blanco. Para taparme un poco del frío mañanero ya había seleccionado mi chamarra de mezclilla Levi´s, sin embargo algo me decía que tenía un poco más de importancia al evento y recordé la forma en que Michael J. Fox usaba una t-shirt con jeans y tenis: con un saco. Al instante miré el fondo de mi armario y encontré 2 polvosas bolsas que cubrían los 2 sacos “sport” que tenía. Uno azul a cuadros y otro moteado en beige y parches de piel en los codos. Este último fue mi elección de la buena suerte.
Ya listo para salir de casa rumbo a mi primer día como creativo, bajo las escaleras y al intentar despedirme de mi madre hermosa, me dice revisándome de pies a cabeza con la ceja izquierda levantada: ¿Así con esas fechas te vas a tu primer día de trabajo? Sorprendido y algo intimidado respondí con un 35% de mi seguridad: Eh… sssí… ¿qué tiene? -¡Cómo te vas a ir con playera y saco! Ponte una camisa… ¡y te vas a de tenis! ¡ponte zapatos! Algo me decía que no estaba mal, pero sí lo estaría si hacía caso a los consejos-órdenes de mi jefecita chula.
Lo único que se me ocurrió decirle fue: “no voy a estar cómodo mami. Ya me voy que se me hace tarde”.
Fue así que con esa inspiradora vestimenta, sin querer, estaba cumpliendo con uno de los códigos de etiqueta que los creativos tenían en ese año de 1993.
Mis jefes y otros creativos que trabajaban en mi primera y otras agencias vestían, jeans, tenis o zapatos casuales, camisas o t-shirts con sacos sport. Probablemente la camisa se usaba más cuando había junta con el cliente.
Para mi segunda agencia Gibert, ya había cambios en la “moda creativa”. Ese año que era 1996, redactores y diseñadores publicitarios dominaban el estilo de Zara, la cadena española de ropa. Ellos desfilaban cada mañana con camisas en colores llamativos hasta t-shirts más ajustadas al cuerpo. Sacos sport con diseños modernos (sin parches en los codos) y telas en variados materiales. Para cubrir las extremidades inferiores se usaban desde jeans, pantalones cargo, hasta pantalones de vestir. De pronto el código de etiqueta era más formal.
Esa misma moda habrá seguido más o menos así hasta finales de los 90´s principios del nuevo siglo. En esas épocas el código de eqtiqueta era más parecida a lo que es hoy. Ropa más de marca, jeans a la cadera y un poco más entubados. Playeritas marca Diesel o Naco con mensajes cagadones como “Frijolero”. La cultura de los tenis ya era toda una realidad
(con orgullo puedo decir que nunca me gustaron los zapatos y mi primer par de nike los tuve en 1983, justo cuando estaba entrando a la secundaria. Así que no soy un chiché efímero de los sneakers). Había un código de etiqueta que era el más usado, el de futurista o look de dj.
El nuevo siglo y las reglas de etiqueta de diferentes profesiones han hecho que los creativos seamos cada vez menos vistos como fachozos, desaliñados o mugrosos. Un diseñador de interiores, un coordinador de moda, un arquitecto, un rockero, un d.j., un director de cine, un universitario, un vendedor de una tienda Diesel y un creativo publicitario pueden lucir igual. Puedo confesar que en el Montessori donde mi hijo estudia, los papás visten informalmente. No puedo decir a qué se dedican porque nadie, a excepción de uno, viste traje y corbata.
Recuerdo que en un FIAP al cual asistí en el año 2001, había creativos argentinos que iban de bermudas y trajes de baño a la ceremonia de clausura. :-S
Hoy en día pienso que muchos creativos visten así de informal por comodidad, (¿se imaginan estar pensando ideas con traje?) pero otros lo hacen por mero cliché. El hábito no hace al monje.

