Desde que llegué a este mundo publicitario a principios de los 90´s he escuchado que a varios creativos los bautizaban, dependiendo de sus cualidades/defectos físicos o de personalidad, con un sobrenombre. Aquí una pequeñísima lista de los mejores apodos que he escuchado:
“Pitirijas”. Un creativo que una vez tuvo la gran idea de mostrar sus partes nobles en una peda de la agencia y todos vimos que la tenía chiquita y como tripita.

“El Rey”. Un buen amigo y ganador de un león de Cann fue brillantemente bautizado así por tener los mismos generales que el Mariachi de México, José Alfredo Jiménez.
“El inspector”. Así fue apodado un creativo que inspeccionaba “extra-oficialmente” las ideas y diseños de todos los creativos.
“Ladilla”. Un gran creativo y amigo es acreedor a este apodo que reflejaba perfectamente lo “intenso y molesto” que podía ser su estado de ánimo en la agencia. Por ejemplo, hacía un performance de Metalero de Trash, agarraba cualquier cosa como micrófono y gritaba con voz de ultratumba: Muerte, muerte muerte, muerte, muerte, muerteeeeeeeeee!
“Mi chief”. Un excelente creativo y amigo así era llamado por todo el Depto. Creativo de conocida agencia por allá en el 95-96, pues era la forma de decirle que era un jefe para la computadora, para los originales, para la impresora, para llegar temprano y otras cosas más. Cualquiera se cuadraba con semejante autoridad y conocimientos del “Chif”. Hasta el día de hoy, en la agencia donde trabaja como Dir. Creativo le llaman “EL CHIF”.
“Chups”. Enorme mote para un amigo, ex-simulador y creativo de una agencia internacional, mejor no les digo por qué lo nombraron así sólo imaginen la razón, les diré que “Chups” es el apodo corto de CHUPACABRAS.
“El Kaiser”. Palabra castellanizada del alemán káiser. Según el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española es el título alemán que significa “Emperador”. Les diré que es uno de los mejores publicistas de México y el mejor Jefe que he tenido, Enrique Gibert, tenía este nickname, y con gran razón pues así era de chingón y cabrón en su agencia, todos le teníamos mucho respeto… y miedo. Gran apodo.
“Eddie”. Este es el origen del apodo: Un día el VP creativo de la agencia dice en voz alta, ya sé a quién se parece este chavito… a Eddie Moster! Ya se imaginan ahora la reacción de los creativos que estaban ahí, la risa se dejó venir. La neta, el parecido es muy cabrón y así le dicen este ex-simulador casi desde que entró a esa agencia. Incluso nadie sabía cómo se llamaba realmente. Una vez un creativo recibió una llamada en su extensión y le dice a su dupla muy extrañado “Oye, quién es Gabriel? Una chava preguntana por él pero le dije que aquí no trabaja ningún Gabriel”… la dupla grita a todos los creativos, “Alguien conoce a Gabriel? Tiene una llamada? SFX: (se escuchan grillos) “Nel wey, aquí no trabaja ningún Gabriel”.
“Bisbal”. No hay duda de que algunos creativos son buenos para sacar ideas y apodos, un creativo vio el gran parecido que había entre un nuevo talento del depto. creativo y el famoso cantante David Bisbal. Inmediatamente se dio a la tarea de bautizarlo así y correr la voz. Indiscutiblemente el pelo largo y de chinitos del creativo son igualitos al de ese wey de Bisbal.
“Carmensita”. Pueden darse cuenta de la falta de ortografía al escribir el diminutivo de Carmen, sin embargo, esa era la intención de escribirlo y decirlo: “Car-mensita”. Carmen, la asistente personal de un VP creativo se dio a notar rápidamente por su inteligencia y para mala suerte de ella, los creativos lo notaron y vieron que el apodo ideal estaba justamente en su nombre: Carmensita.
Lo que si es más gacho que ser bautizado con un apodo, es que un creativo quiera auto-nombrarse y ponerse un apodo. Así lo escuché una vez cuando un creativo recién contratado llegó a la agencia donde trabajaba, cuando se presentó con todo el piso creativo, dijo con cara de mamón: “A mi me dicen El Gente de mente”… ¡Chale con ese wey!
Fin de la transmisión.